Además de toda esa jerga moderna como el benching, el ghosting o el breadcrumbing, todavía existe el buen y viejo manual de buenos modales. Si de verdad te interesa tu cita, aquí van algunos consejos de la etiqueta en las citas que siguen teniendo validez.

La etiqueta en las citas y la primera impresión

Aunque ya conozcas a la otra persona de forma virtual desde hace semanas o incluso meses, tiene sentido fijarte en algunos pequeños detalles que pueden causar un gran efecto. Lo más importante en la etiqueta en las citas es la puntualidad. No tiene ningún sentido llegar tarde al primer encuentro escudándote en el famoso "cuarto de hora académico". Aparecer en el punto de encuentro a la hora acordada significa demostrar interés. La etiqueta en las citas también valora que el look vaya acorde a la ocasión. Los pantalones de chándal y la ropa deportiva están prohibidos, a menos que la cita sea precisamente para jugar a los bolos, al tenis o para salir juntos en bici. Por la noche, algo más elegante y adecuado para el restaurante. Por la tarde, para tomar un cappuccino o un café helado, algo más informal pero siempre cuidado. ¿Qué dice la etiqueta en las citas sobre los regalos? ¡No exageres! Si sabes que a ella le gustan las flores, no hay nada malo en llevarle un pequeño ramo. Pero solo porque él coleccione relojes, no tienes por qué gastarte una fortuna de golpe.Etiqueta en las Citas

La etiqueta en las citas y cómo transcurre la primera noche

El móvil ahora se queda quieto un rato. Ni tenerlo sobre la mesa en silencio o en vibración, ni echarle un vistazo cada cinco minutos, hará que la otra persona sienta que te importa y que tienes interés en ella. Para la conversación, la etiqueta en las citas recomienda evitar un monólogo de dos horas. Las preguntas le dan a tu cita la oportunidad de mostrarse desde su mejor lado y, con suerte, también el más sincero. Quizá sea mejor dejar de lado, por ahora, los temas más delicados. Un consejo cauteloso más sobre qué beber. Por supuesto que no hay nada malo en un aperitivo o una copa de vino, e incluso un cóctel después de cenar está permitido si os lleváis bien y os apetece ir a un bar agradable. Pero evita abusar del alcohol, precisamente en el primer encuentro.

La etiqueta en las citas y el primer beso Como dice el refrán: ¡lo que importa es la química! Pero para la primera cita, con darse la mano y algún beso debería bastar por ahora. Al fin y al cabo, con todo este esfuerzo no estás buscando un simple rollo de una noche. Conocerse bien de verdad primero, encontrar intereses en común y compartir las primeras actividades juntos, como noches de cine o paseos por el parque, hacen que el amor crezca y que el sentimiento de conexión florezca. Las conversaciones pueden profundizar más, y también es momento de abordar quizá temas más delicados o del corazón. Expresar deseos, necesidades y sentimientos antes de que, ojalá, llegue una primera vez extraordinaria.